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Papá Dios hizo al abuelo y a la abuela

Lección 5 · 3.º trimestre 2026 · 19/07/2026 · 6 min de lectura

Por Equipe Marcas Editora

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Texto áureo

“Gustad, y ved que es bueno Jehová: dichoso el hombre que confiará en él.” (Salmos 34:8, RVR1909) · Leer en la Biblia

En Génesis 48, el abuelo Israel abraza, besa y bendice a sus nietecitos Manasés y Efraín. La verdad de la clase para los bebés es sencilla: Papá Dios hizo al abuelo y a la abuela, y ellos son un regalo lleno de amor.

En Cuna, la enseñanza entra por los brazos, por la voz suave y por las figuras coloridas — no por muchas palabras. Y la lección de hoy tiene una de las verdades más tiernas del trimestre: Papá Dios hizo al abuelo y a la abuela. Esa mano arrugada que acaricia, ese abrazo apretado y perfumado, ese regazo que cuenta historias — todo eso Dios lo preparó con amor.

La historia viene de muy lejos, del libro de Génesis, cuando un abuelo muy anciano llamado Israel recibe la visita de sus nietecitos. En esta clase, el bebé no va a entender fechas ni nombres difíciles — pero va a sentir, en el ritmo de la voz y en el cariño de la maestra, que ser amado por un abuelo y una abuela es un regalo de Dios.

La historia: el abuelo Israel abraza a sus nietecitos

Allá en la Biblia, en el libro de Génesis, había un abuelo muy, muy anciano, llamado Israel. Él ya veía poquito, pero su corazón estaba lleno de amor. Un día, llegó una visita especial: su hijo, José, trajo a sus dos nietecitos para conocer al abuelo. Los niños se llamaban Manasés y Efraín.

¡El abuelo Israel se puso tan feliz! Llamó a sus nietecitos para que se acercaran bien, abrió los brazos y les dio un abrazo bien apretado. Besó la carita de los dos. Y entonces hizo algo hermoso: puso las manos sobre los niños y oró, pidiendo a Papá Dios que bendijera a sus nietos.

¡Qué encuentro tan hermoso! El abuelo amaba a sus nietecitos, y ese amor era una forma en que Papá Dios cuidaba de ellos.

❤ Para el corazón del niño. Papá Dios hizo a tu abuelo y a tu abuela — o a alguien que cuida de ti como un abuelo. Ellos te abrazan, te besan y te aman. ¡Tú eres muy, muy especial, y Papá Dios también cuida de ti!

Momento a momento: el guion de la clase

En Cuna, la clase ocurre en pedacitos cortos. El niño pequeño no asiste a una clase entera — alterna entre un momento y otro. Aquí va el recorrido, en el orden de la revista.

Bienvenida

Recibe a cada bebé con un abrazo y una sonrisa. El ambiente seguro y afectuoso ya es la primera enseñanza. Revisa antes que el salón no tenga nada cortante, puntiagudo o con piezas pequeñas al alcance — en esta etapa, todo va a la boca.

Alabanza

Canta cánticos sencillos y alegres sobre Papá Dios — por ejemplo, "Tres palabritas solas", "Papá Dios es bueno" y "Alabo y adoro al Creador". Usa la voz, aplaude, haz gestos graciosos: la música cautiva al bebé y siembra la alegría de la verdad.

El versículo (Salmos 34:8)

Con una Biblia de tela, toma al bebé en brazos y di: "Vamos a leer la Biblia, la Palabra de Dios." Recita: "Gustad, y ved que es bueno Jehová: dichoso el hombre que confiará en él." (Salmos 34:8). Con los niños de 1 y 2 años, dale ritmo y gestos al versículo: señala con los deditos hacia lo alto al hablar del Señor y lleva las manitas al pecho al decir que Él es bueno. Repite varias veces — a esta edad, el gesto ayuda a guardar antes incluso de entender.

La historia con figuras

Acomoda a los niños en el rinconcito de la historia. Muestra la figura del abuelo Israel: "¡Este es el abuelo Israel! ¡Vamos a decir 'hola, abuelo'!" Cuenta, en frases muy cortas, que los nietecitos llegaron y el abuelo los abrazó, los besó y oró por ellos. Termina con el nombre del niño: "Papá Dios hizo al abuelo y a la abuela para amar al bebé (nombre)."

El rinconcito de oración

Prepara un lugarcito para orar. Une las manos, cierra los ojos y haz una oración de una frase corta agradeciendo por los abuelos. La oración aquí se enseña con el gesto: el bebé imita las manitas juntas antes de entender las palabras.

La merienda

Ofrece siempre algo saludable — trocitos de fruta fresca, papilla o jugo natural. Las brochetas coloridas de frutas blandas gustan mucho (con atención al tamaño de los trozos y a las restricciones acordadas con los padres). Antes, agradece a Papá Dios por el alimento.

El juego y la actividad

Con los bebés, entrega un librito de tela y déjalos pasar las páginas: "¡Mira, esta es la Biblia, el libro de Papá Dios!" Con los niños de 1 y 2 años, haz movimientos alegres — "¡quien sabe que Papá Dios nos ama da un saltito de alegría!" — y ofrece la hoja de actividad para colorear con crayones, repitiendo con cariño que el abuelo y la abuela aman mucho a su nietecito.

Cristo en la lección

El abuelo Israel bendijo a sus nietos porque el amor no viene solo de las personas — viene de Dios, que es la fuente de todo cuidado y que, como vimos en el estudio sobre Papá Dios que hizo la familia, preparó cada lazo con amor. Cuando un abuelo abraza, cuando una abuela ora, Papá Dios está usando a esa familia — con el papá y la mamá que Él mismo dio — para envolver al niño de amor. Y ese es el mismo Dios que envió a Jesús para traernos dentro de su familia (Juan 1:12). Enseñar a un bebé que "Papá Dios hizo al abuelo y a la abuela" es sembrar la primera idea de un Padre bueno, presente y amoroso — el Padre que, en Cristo, nos llama hijos.

🕊 Nuestra lectura. El cuidado que el bebé recibe en los brazos del abuelo y en el abrazo de la abuela es un pequeño reflejo del cuidado de Dios. La familia no es una casualidad: es un regalo del Creador, y apunta al mayor de todos los regalos — Jesús, que vino a cuidarnos y salvarnos.

Aplicación práctica

  • Acoge a cada niño como un regalo de Dios. El abrazo al llegar, el nombre dicho con cariño, los brazos seguros — todo eso enseña, antes que cualquier palabra, que él es amado.
  • Valora a los abuelos delante de la familia. Al conversar con los padres, anima a tener momentos con los abuelos (o con quien cuida al niño con ese afecto): una visita, una llamada, una oración juntos. Ahí es donde la lección se vuelve vida en casa.
  • Enseña la gratitud desde temprano. Aun sin entenderlo todo, el bebé aprende el ambiente de la gratitud. Toda oración cortita de "gracias, Papá Dios" ya es una semilla.

Oración final

Papá Dios, gracias por haber hecho al abuelo y a la abuela, y por cuidar a cada bebé de este saloncito a través del amor de la familia. Bendice a los abuelos, a los padres y a cada niño que está aquí. Que, desde pequeñitos, crezcan sintiendo tu cuidado y sabiendo que pertenecen a tu gran familia. En el nombre de Jesús, amén.

Soli Deo Gloria — la Escritura gobierna; todo lo demás, de rodillas.

Preguntas frecuentes sobre esta lección

¿Cuál es la verdad central de la lección 5 de Cuna?+

Que Papá Dios hizo al abuelo y a la abuela. La historia viene de Génesis 48, cuando el anciano Israel (Jacob) recibe a sus nietecitos Manasés y Efraín, los abraza, los besa y ora por ellos. Para los bebés, el mensaje es muy sencillo y cariñoso: los abuelos son un regalo de Dios, y Él cuida de nosotros también a través de ellos. El versículo es Salmos 34:8.

¿Cómo enseñar sobre los abuelos a bebés y niños de 1 a 2 años?+

Con afecto, figuras grandes y repetición. Muestra la figura del abuelo Israel, di '¡hola, abuelo!' y cuenta, en frases cortas, que abrazó y besó a sus nietecitos. Repite: 'Papá Dios hizo al abuelo y a la abuela para amarte'. Usa una Biblia de tela, canta un cántico sencillo y finaliza con una oración corta agradeciendo por los abuelos.

¿Cuál es la base bíblica de la historia 'Papá Dios hizo al abuelo y a la abuela'?+

Génesis 48:8-16. Ya muy anciano y viendo poco, Israel (Jacob) recibe la visita de su hijo José y de sus dos nietos, Manasés y Efraín. Les pide que se acerquen, abraza, besa y bendice a los niños. Es una escena de reencuentro, ternura y bendición — el retrato de un abuelo que ama y entrega ese amor a sus nietos.

¿Cómo hacer la oración y la merienda en Cuna en esta lección?+

En el rinconcito de oración, une las manitas y ora una frase corta: 'Papá Dios, gracias por mi abuelo y por mi abuela. En el nombre de Jesús, amén.' En la merienda, ofrece algo saludable — frutas frescas en trocitos, papilla o jugo natural — siempre con gratitud a Dios y atención a las restricciones alimentarias acordadas con los padres.

¿Y el niño que no tiene abuelos? ¿Cómo conducir la lección?+

Con sensibilidad. Habla del abuelo y de la abuela, pero incluye 'o alguien que cuida de ti con el cariño de un abuelo' — un tío, un vecino de la iglesia, un cuidador. La verdad de la clase no depende de que el niño tenga abuelos vivos: el punto es que Papá Dios pone personas para amarnos, y Él mismo cuida de nosotros siempre.

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3.º trimestre